jueves, 23 de septiembre de 2010

Situación de la economía andaluza. Septiembre 2010

En el segundo trimestre de este año el Producto Interior Bruto de la economía andaluza ha decrecido un 0,4% en tasa interanual. Por el lado de la demanda, se observa el mejor comportamiento del consumo privado que crece un 2,1%, lo que ha impulsado el consumo final de la región al 1,7%. En línea con la tendencia a nivel nacional, el gasto privado se ha visto beneficiado por el adelanto de la compra de bienes duraderos ante la subida del iva y el final de las ayudas para la adquisición de vehículos. Por su parte, la inversión ha disminuido el ritmo de caída, debido en gran medida al ajuste en la adquisición de viviendas, siendo este año el último en el que la deducción por vivienda se permitirá a cualquiera independientemente de la renta obtenida por el contribuyente. En cuanto al componente exterior de la economía andaluza, el ritmo de crecimiento de las exportaciones se ha suavizado, aunque sigue en una cifra respetable del 4,7% de incremento interanual. Por su parte, las importaciones han aumentado un 3,7% en línea con el buen dato de consumo.

Por el lado de la oferta, el sector servicios ha sido el único que ha regresado a terreno positivo, con un incremento del 0,4% interanual. Los resultados negativos de la industria se moderan, quedando el descenso en un 1,7%, mientras la construcción sigue con el ritmo de ajuste, aunque con niveles más bajos del -5,6%.

Si comparamos los resultados obtenidos en Andalucía respecto a los datos a nivel nacional, nos encontramos con un diferencial positivo a favor de la economía española de 0,3%, recuperando así el terreno perdido durante los tres primeros trimestre del 2009, en los que la economía andaluza superó en ritmo de crecimiento a la española. De todas formas, la economía regional tiene un gran peso dentro del PIB español, siendo Andalucía la tercera región (13,6% del PIB en 2009) después de Cataluña (18,6% del PIB) y Madrid (18% del PIB), por lo que la evolución que mantenga el PIB regional estará correlacionado con el total del país. Donde también destaca la comunidad autónoma andaluza es en el PIB per cápita, donde invierte las posiciones siendo la penúltima en comparación con el resto de España (76,4% del PIB per cápita nacional) estando sólo por delante de Extremadura (67,9% del PIB per cápita nacional).

domingo, 6 de junio de 2010

El PIB trimestral andaluz modera sus caídas

En el primer trimestre del año, la economía andaluza ha crecido un 0,5% respecto al trimestre anterior. Este crecimiento se ha debido a la mejor conducta del consumo final regional ( -0,1% trimestral ) y el saldo exterior ( 1,0% trimestral ) de la economía andaluza.

Si tomamos los datos interanuales, la tasa de crecimiento arroja un -1,5%, lo que supone una mejoría respecto al dato del tercer y cuarto trimestre del año anterior, que arrojaron cifras del -3,9% y -3,1% respectivamente. Por el lado de la demanda, casi todas las magnitudes se han comportado de manera positiva; así hemos pasado de un descenso del consumo regional del -2,5% en el cuarto trimestre del año pasado al -0,1% de este año. El dato negativo viene del comportamiento del saldo exterior de la economía, que ha pasado de registrar crecimientos del 2,5% y 2,7% en los últimos trimestres del 2009, al 1,0% del trimestre en curso.

Por el lado de la oferta, también se han registrado comportamientos relativamente mejores, así, el sector servicios ha tenido un descenso del -0,3% durante el trimestre (-1,3% 3T2009 y -1,0% 4T2009), la construcción suaviza sus descensos con el -6,5% (-12,1% 3T2009 y -8,8% 4T2009), y la industria modera sus caídas hasta el -6,3% trimestral (-12,1% 3T2009 y -11,9% 4T2009).

domingo, 18 de abril de 2010

Índice de Ventas de Grandes Superficies de Andalucía. Febrero 2010

El Instituto de Estadística de Andalucía ha publicado el dato de ventas de grandes superficies de la región, apuntándose un crecimiento interanual del 7,4% respecto a febrero del año pasado. Esto supone un buen dato relativo respecto a la situación previa, pero si tomamos el dato concreto del índice, el deterioro sufrido por las ventas sigue siendo importante; así el dato de febrero ha sido de 67,20, y supone el segundo peor registro de la historia de este índice desde 1993 que comenzó a registrarse, siendo febrero de 2009 el mínimo alcanzado por dicho indicador desde su creación.
Si tenemos en cuenta los grupos de productos, los de alimentación crecieron un 1,8% mientras que el resto de bienes lo hicieron un 10,8%. Los registros son algo optimista si comparamos con la situación del mismo mes del año pasado. Entonces las ventas totales descendieron un 16,46%, siendo el descenso del 11,97% en alimentación, y del 19,20 en el resto de bienes. En general el consumo sigue con su apatía, y las condiciones laborales no están generando confianza, todo lo contrario. Por tanto el panorama futuro no es demasiado alentador en el medio plazo, debido al nivel de desempleo que se ha generado y la dificultad que existe para disminuir esas tasas de forma significativa.

viernes, 26 de marzo de 2010

PIB trimestral de la economía Andaluza

El producto Interior Bruto (ajustado de estacionalidad y calendario) de la economía andaluza durante el cuarto trimestre de 2009 ha ascendido a 36.257 millones de euros, lo que supone un descenso del 0,03% respecto al trimestre anterior. Si comparamos esta cifra con el mismo trimestre del año anterior, el descenso de PIB autonómico ha sido del 3,37%, lo que viene a representar una mejora respecto a los trimestres anteriores (-4,87% 3T09 y -4,56% 2T09).
Si desglosamos las cifras por el lado de la oferta, el sector primario ha descendido un 1,36% trimestral, siendo el sector industrial el más castigado con un descenso del 3,29%. El sector servicios y el de construcción crecieron un leve 0,16% y 0,05% respectivamente durante el cuatro trimestre del año. Respecto al mismo trimestre del año anterior, los sectores más perjudicados por la crisis siguen siendo el sector industrial y el de la construcción, que registraron descensos del 11,79% y 11,83% respectivamente. El sector servicios ha logrado mantener en positivo el Valor Añadido Bruto, marcando un crecimiento del 0,36% interanual.
Podemos observar pues el intenso ajuste que están realizando tanto en el sector construcción, debido básicamente al segmento residencial, como el industrial que ha visto como el principal motor de su crecimiento -la construcción- se ha resentido fuertemente. De hecho, históricamente el VAB constructor ha sido inferior al de la industria, y es a partir del tercer trimestre del 2004 cuando se invierten las cifras, lo que pone de manifiesto que la burbuja inmobiliario desarrollada desde comienzo de la década ha generado un excesivo traslado de recursos financieros y de actividad. De hecho, mientras el sector industrial multiplicó por dos el VAB desde 1995 hasta el pico de crecimiento a comienzos del 2008, el sector constructor lo multiplico por 4,5 veces.
Si observamos el PIB por el lado de la demanda, el consumo final aumenta un 0,89% trimestral (1,72% del consumo privado y un -1,0% el consumo público), mientras la Formación Bruta de Capital desciende un 3,76% trimestral. El saldo exterior por su parte sigue la senda de descenso del déficit, que se sitúa en los 4.731 millones de euros, un -1,62% respecto al trimestre anterior. El gasto de las AAPP andaluzas ha pasado de representar el 23,95% del PIB en el cuatro trimestre del 2008, al 26,08% en el mismo periodo del 2009, compensando de alguna manera el descenso de la Formación Bruta de Capital regional que ha pasado de representar el 31,57% del PIB al 27,27% en el periodo citado. Otra partida que ha tenido un comportamiento positivo es la del saldo exterior de la economía andaluza, cuyo déficit ha pasado de representar el 16,77% del PIB, al 13,21%, mitigando de esta manera el descenso del consumo privado y la inversión.

domingo, 14 de febrero de 2010

El sistema de pensiones y la inmigración en Andalucía

El Servicio de estudios del BBVA publicó en el mes de noviembre de 2009 un estudio sobre la influencia que puede tener la inmigración sobre la viabilidad futura del sistema de pensiones. Hay que aclarar que aunque existe una caja única para todas las cotizaciones y prestaciones recibidas, el estudio trata de realizar un análisis de la región andaluza que es más o menos extrapolable al resto de regiones y por tanto al conjunto de estado español. 
El escenario de las pensiones futuras descansa en ciertas características y tendencias demográficas que es común a muchos países desarrollados y que coloca al sistema en un grave riesgo de no viabilidad. Dicho escenario es el siguiente:
  • La población española envejece debido a que la esperanza de vida ha aumentado significativamente, y los nacimientos han disminuido por lo que en años venideros no existirá suficiente número de personas activas para mantener a las dependientes.
  • El sistema español se basa en un sistema de reparto. Este sistema consiste en que las cotizaciones que actualmente pagan los trabajadores en activo, van dirigidas a pagar las prestaciones generadas por aquellos que en su momento cotizaron al sistema.
  • El sistema español es un sistema de caja única, eso significa que es el estado el que gestiona, o sea, paga las prestaciones y recibe las cotizaciones de los trabajadores independientemente del territorio español donde resida. 
  • La población inmigrante que actualmente cotiza a la Seguridad Social está ayudando a soportar el sistema de pensiones, pero también ellos están generando derechos para el cobro de una prestación en el futuro, por lo que a las prestaciones que deberán recibir los autóctonos habrá que sumar las que generan los inmigrantes.
 Algunas características a destacar de la población inmigrantes son:
  • En torno al 80% de los inmigrantes son de origen económico (aquellos que proceden de países con un Índice de Desarrollo Humano inferior al de España).
  • Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia son las que mayor porcentaje de población inmigrante tienen, y agrupan al 65% del total.
  • El 60% de los afiliados extranjeros a la Seguridad Social están en el Régimen General. El Régimen Agrario posee un 16% y el de Autónomos otro 16%. 
  • Es destacable la edad de entrada de la población inmigrante en el sistema, siendo la diferencia respecto a la población nacional mayor a los diez años.
  • La mayoría de los inmigrantes podrán cotizar el tiempo suficiente para tener derecho a una pensión de jubilación igual al 100% de su base reguladora.
  • La inmensa mayoría de los inmigrantes tienen un contrato temporal.
  • Las bases de cotización de la población nativa son superiores a las bases de cotización de la población inmigrante.
Teniendo en cuenta las características anteriormente citadas, el estudio concluye lo mismo que otros trabajos realizados y expertos en el tema: la insolvencia financiera del sistema de pensiones. Esta insolvencia se manifiesta tanto para la población nativa como para la población inmigrante. Por tanto, la idea ampliamente difundida de que importando población solucionamos en el futuro el problema de las pensiones queda cuestionada por el desequilibrio actuarial entre pensiones futuras y cotizaciones. 
Es por ello por lo que el debate actual abierto en torno al modelo del pensiones y la reforma que necesita, no es una cuestión a posponer. El análisis realizado en el estudio del BBVA se basa en cuantificar la Tasa Interna de Rendimiento (TIR) del sistema tal como está planteado actualmente. Los resultados indican que "la TIR de aquellos que perciben pensiones, con complemento a mínimos, es considerablemente superior que los que no son complementados. Asimismo también se obtiene que los inmigrantes perciben una TIR superior a la población nativa. En todos los casos, se percibe una rentabilidad superior al 3% fijado, desde un supuesto optimista, como el nivel máximo de rentabilidad que podría ofrecer el sistema." 

miércoles, 3 de febrero de 2010

El sector exterior de la economía andaluza

El PIB de la economía andaluza ha tocado fondo en el segundo trimestre del 2009. Como podemos observar en el gráfico adjunto, durante el 2008 el PIB nacional se deterioraba a un ritmo menor que el andaluz, pero es a partir del segundo trimestre del año pasado cuando la economía andaluza mantiene un diferencial positivo respecto al producto interior bruto español.
En Andalucía, los elementos diferenciales que impactan sobre la economía nacional en mayor medida que en otros países europeos, lo hacen también con más intensidad. En primer lugar, la tasa de paro en Andalucía es del 26,3% según la EPA, lo que arroja una cifra de 1.034.000 parados, casi una cuarta parte del total de parados del país. El ajuste en el sector inmobiliario ha tenido una repercusión mayor que en otras regiones españolas, debido a la intensa construcción residencial en las costas andaluzas. Además, el sector privado está en un proceso de desapalancamiento financiero para adaptarse a los nuevos fundamentales de la economía, y este aumento de la tasa de ahorro conlleva un descenso importante del consumo privado.

Existen dos variables que han tenido un efecto positivo sobre la economía regional, y que han evitado que se produjese un descenso mayor en la producción y el consumo. En primer lugar, los estímulos fiscales puestos en marcha desde el sector público, que ha supuesto unas ayudas sin precedentes para intentar suavizar el impacto de la crisis económica, y en segundo lugar, el sector exterior de la economía andaluza, que ha aportado al PIB un 2,2% en el tercer trimestre (3,1% en el segundo trimestre), mientras la demanda regional ha decrecido -6,1% del PIB. Por tanto, el sector exterior ha supuesto un alivio importante para la Comunidad andaluza, aunque ese elevado resultado en el saldo exterior haya venido influido por un gran descenso de las importaciones regionales. Un 40% de las exportaciones andaluzas a nuestros socios comerciales -básicamente europeos- son alimentos, y éstos suelen tener mayor estabilidad en la demanda exterior que la de otros bienes industriales.

De todas formas, el panorama de la economía es similar a la nacional, por lo que no se espera un crecimiento del PIB para este año. En todo caso, será a partir del año que viene cuando podremos empezar a registrar pequeños aumentos que nos lleven a crecimientos en torno al 2% a largo plazo, lejos de los registros obtenidos en años anteriores, y así será muy difícil reducir el paro de forma significativa en los próximos años. Las reformas estructurales están siendo debatidas en la actualidad, y hasta que no salgan adelante las medidas necesarias para orientar la economía hacia un modelo de crecimiento estable a largo plazo, no se puede pronosticar mejorías más intensas en los dos problemas principales con los que se encuentra la economía regional y nacional: el paro estructural y el déficit de las cuentas públicas.