martes, 2 de abril de 2013

Evolución del parque de viviendas en Andalucía.

En febrero, el servicio de estudios de CatalunyaCaixa editó su informe sobre el sector inmobiliario residencial en España. En él analiza la evolución durante el primer semestre de 2012 del parque de viviendas a nivel nacional, regional y provincial. El estudio destaca cinco conclusiones sobre el comportamiento de la demanda y oferta de viviendas en los distintos niveles territoriales durante el periodo señalado. En primer lugar, el stock de vivienda nueva pendiente de venta se ha mantenido estable en torno a las 810.000 viviendas. Esto ha sido así debido a que la oferta de vivienda nueva y la demanda han sido similares, con una diferencia a favor de esta última de unas 4.000 unidades. Este comportamiento ha sido distinto según el territorio analizado, y el informe realiza un examen detallado dependiendo de dicho ámbito y del porcentaje de viviendas nuevas sin vender sobre el total de viviendas existente. Respecto a la evolución futura del volumen de unidades sin vender hasta 2017, el informe indica que se producirá un leve descenso del número de viviendas en stock en el conjunto nacional, aunque se espera que dicho proceso sea proporcionalmente mayor en comunidades como Andalucía o Madrid, mientras que en Cataluña y Comunidad Valenciana, el descenso tenga menor entidad respecto a la media nacional. Finalmente, la última conclusión del estudio trata de la variación de precios esperado en las viviendas nuevas, que cifra en el entorno del 20% de disminución en el horizonte analizado. 

Si nos fijamos en la comunidad autónoma andaluza, el comportamiento de la oferta y la demanda regional de viviendas nuevas ha sido similar al del resto del país. En concreto, el estudio calcula que la oferta se contrajo un 26,7% entre el primer semestre de 2012 y el mismo período del año anterior. En total, el número de viviendas nuevas realizadas en el periodo a vender pasó de 14.884 a 10.910 viviendas. Por el lado de la demanda, el comportamiento fue también negativo en -18,8%, pasando de 15.455 a 12.551 viviendas demandadas. Esto ha provocado un descenso en el nivel de existencias del 2,2%. Por provincias, Málaga y Huelva registran descensos importantes en su stock de viviendas nuevas pendientes de vender, mientras que en Granada y Jaén se ha producido una ligera bajada. Por su lado, Sevilla, Almería y Córdoba mantienen el volumen de viviendas pendiente de venta.

sábado, 30 de marzo de 2013

Índice de Comercio al por Menor de Andalucía. Enero 2013

El dato del Índice de Comercio al por Menor (ICPM) de Andalucía ha registrado un descenso del 5% en enero del año en curso respecto al mismo mes del año pasado, en línea con la situación del consumo en todo el territorio nacional. El cierre de 2012 registró un descenso acumulado del 5,29% lo que supone una leve mejora, aunque si se compara con el mismo dato del año pasado, en enero el Índice en cuestión registró un descenso del 3,8%, reflejando un empeoramiento de las ventas respecto a un año antes. Si tomamos los indicadores parciales de ventas, podemos ver que el Índice de ventas totales sin estaciones de servicio registró una disminución del 4,47% respecto al año pasado. En la misma línea el Índice de ventas de no alimentación obtuvo un dato negativo del 6,57%, mientras que el Índice de ventas de alimentación tuvo un descenso de sólo un 1,26%, lo que viene a reflejar que el grueso de la disminución del consumo ha ido destinado a productos no relacionados con la alimentación y con productos básicos.

En cuanto al Índice de ocupación, en enero el empleo descendió un 2,84% mensual, mientras que la tasa interanual lo hizo un 4,22%. El mismo índice en enero de 2012 registró un -2,14% y un -3.16% lo que pone de manifiesto el deterioro de la actividad y el consumo durante el arranque del año en curso. El gráfico muestra claramente la situación actual de las ventas en la comunidad andaluza, en el que se puede ver que los datos presentan un panorama desolador para la actividad comercial, y en concreto para bienes duraderos, cuyos sectores más representativos como venta de vehículos y de bienes duraderos para el hogar están pasando muchas dificultades para mantener su actividad.

viernes, 8 de marzo de 2013

Tasa de paro en Andalucía. 4ºT 2012


La tasa de paro en la comunidad andaluza ha terminado el año pasado en el 35,86% de su población activa. Por su parte, la tasa nacional terminó en el 26,02%, cifras ambas muy preocupantes. Desde el comienzo de la crisis, y si tomamos como referencia el cuarto trimestre de 2007, la tasa de paro de la región ha crecido desde el 13,99% hasta el 35,86%, lo que implica un aumento del 22%, reflejando claramente el impacto tan fuerte que el fin de la burbuja financiera  e inmobiliaria ha tenido sobre el tejido empresarial y social de Andalucía. Las consecuencias de esta situación es que el consumo se ha deprimido fuertemente y la renta salarial ha descendido de manera importante, por lo que también se ha deteriorado la capacidad de ahorro de las familias. Por su parte, el proceso de consolidación presupuestaria de la administración pública autonómica y nacional imposibilita la capacidad de estimular la economía vía gastos público, y las inversiones en obra civil e infraestructuras están paralizadas.

En cuanto al diferencial de las tasas de paro nacional y regional, podemos observar en el gráfico como desde el segundo trimestre de 2008 (7,0% de diferencial) comienza una tendencia alcista que le ha llevado a situarse en el 9,8% en el último trimestre del año pasado. Esto pone de manifiesto que el mercado laboral andaluz ha sufrido un mayor impacto de la crisis económica, lo que viene a colocar a la región en la cola en cuanto a tasa de paro registrado se refiere. En la fase expansiva previa a la crisis la media del diferencial con respecto a la tasa de paro española se sitió en el 4,5%, siendo la media en el periodo 2008-2012 del 8,0%, casi el doble. De todas formas, es esencial un análisis que exponga la realidad sobre el diferencial crónico que sufre el mercado laboral andaluz respecto al nacional y al europeo durante su historia económica reciente, ya que la situación actual se ha visto agravada comporativamente por una estructura económica inadecuada, además de unos incentivos mal diseñados.